

Hay muchas
actividades que se pueden hacer en El Salvador. Una manera barata y fácil de
viajar es tomar excursiones a los lugares más turísticos. Estas salen todos los
domingos desde una plaza central y son dirigidas por la agencia nacional de
turismo. Puedes ir a las playas, lagos, ríos, montañas o pueblos en los días de sus fiestas patronales (en el día del Santo de ese pueblo). ¡Todo está cerquísima! No más de 2 horas de distancia- Después de dos horas, ¡estás en otro país! A mí me encanta hacer caminatas (hiking) en
bosques o montañas. Hay algunos parques donde se pueden tomar caminatas, pero
hay dos que por su belleza ecológica son una experiencia fenomenal. Para subir
se tiene que pedir un permiso (uno por grupo) en un sitio de turismo, pero no
toma mucho tiempo ni es muy caro. Esto ayuda a SALVANATURA, la entidad encargada de
cuidarlos, a monitorear la cantidad de gente que entra a los parques.
El Imposible
A mi hermano, Raúl, y a sus amigos les encanta quedarse un par de noches en el Imposible siempre que tienen vacaciones. Es un lugar para estar en contacto con la naturaleza. A ellos les encanta ir porque pueden estar lejos de sus padres, cocinar rústicamente y mostrar su resistencia física en las caminatas del bosque. En las vacaciones de agosto (las fiestas patronales de San Salvador), fueron al Imposible. Decidieron tomar el bus que va a la ciudad de Cara Sucia (sí ¨dirty face¨, no sé por qué) en la terminal de occidente (todos los buses que van hacia el occidente del país llegan a y salen de esa terminal). Al llegar a Cara Sucia, pagaron “un ride” en este camión para llevarlos a la zona de campamento en El Imposible.
La pasaron muy bien el resto del día. Acamparon, cocinaron, jugaron naipes y se contaron muchos chistes y aventuras. Sin embargo, al llegar la noche hubo una tormenta con relámpagos y truen. Llovía ¨a cántaros¨(raining cats and dogs). Ellos pasaron mucho frío, pues se mojaron y además no iban preparados con ropa de invierno (como suéteres o sudaderas).

Era una mañana soleada y sin muchas nubes. Dice Raúl que desde la cumbre (cima) pudieron ver la playa. Pasaron un día más allí con sus ropas húmedas y un poco de frío, pero la compañía de viejos amigos y el bosque con su exuberancia lo hicieron un día inolvidable.
Diciembre y enero son los meses más fríos en El Salvador. Una amiga tomó las siguientes fotos de El Imposible una mañana de diciembre. Por su altitud, es siempre más frío que casi el resto del país. Así que hay que ir preparado para el frío, pues nunca se sabe que tan frío estará.
Lee más sobre cómo
puedes ayudar a mantener El Imposible
http://www.rainforest-alliance.org/programs/aar/el-salvador.html